Wednesday, October 26, 2011

US Century Bank in El Nuevo Herald ... by gimleteye


EOM has tracked the US Century Bank story all the way back to the wild lands of the Homestead Air Force Base fiasco and the prominent role played by its directors, including Sergio Pino and Ramon Rasco, in the zoning and planning of sprawl. Now, a recent ProPublica news report on US Century is reprinted in El Nuevo Herald. While it is an amazing story, readers can't help but notice it is a story that the Herald entirely missed. Hopefully, the ProPublica report will also be published in The Miami Herald and that other mainstream media will explore the influence of this rogue bank and its board of directors in Florida. EOM asked the question before and we will ask it again: this bank received the largest infusion of tax dollar supported TARP money in the state of Florida at a time when it was failing. How did that happen? It either cooked the books, or, was helped along powerful friends in DC. There are many reasons that turning over this very big stone is unpalatable to either political party. It is not just Wall Street: it is also Main Street and the public has a right to know.

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Cuestionan prácticas de banco de Florida

Jake Bernstein

El U.S. Century Bank despegó a toda velocidad en el 2002, con una inyección de capital de los inversionistas de $30 millones a lo largo de tres meses. Cuatro años más tarde, el banco, con sede en Miami, se enorgullecía de tener activos de más de $1,000 millones y mostraba ganancias, lo que le ganó aplausos de analistas bancarios como BauerFinancial y de medios como The Miami Herald y otras publicaciones locales.En el 2009, cuando llegó la crisis financiera, el banco recibió un voto de confianza del gobierno federal al recibir un préstamo de $50.2 millones bajo el programa federal Programa de Alivio de Activos en Problemas (TARP), dinero dirigido a bancos saludables Fue la mayor cantidad de dinero que el programa entregó a cualquier banco de la Florida. “Esto representa un importante reconocimiento para U.S. Century Bank porque prueba nuestra fortaleza, estabilidad y solidez como institución financiera saludable”, dijo Ramón Rasco, presidente del directorio del banco en una nota de prensa al anunciar el préstamo.
Pero en realidad U.S. Century estaba abrumado cuando recibió el préstamo de TARP. Hoy la institución bancaria está al borde del colapso y opera bajo una orden extraordinaria emitida en junio por la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC). De amplio alcance, la orden exige una completa reorganización del banco, que incluye el reemplazo de altos ejecutivos, una revisión de todos los préstamos, la implementación de un programa para evitar el lavado de dinero y un aumento de capital.
El ascenso y desplome de U.S. Century, aunque ciertamente más extremo que el de la mayoría de los bancos, ejemplifica la relajada cultura bancaria que llevó a la crisis financiera, que sigue lastrando la economía mundial. También ejemplifica perfectamente tanto el fracaso para regular el sector bancario durante los años de auge antes de la crisis y el pobre enfoque del rescate que siguió a continuación. Pero sobre todo, es un ejemplo de ganadores y perdedores. Los perdedores son los contribuyentes y la población local que enfrentan las malas consecuencias de la urbanización de los suburbios. Los ganadores parecen ser un grupo de hombres de negocios, acaudalados y con contactos políticos, que crearon un banco que sirvió de cajero automático empresarial, canalizando decenas de millones de dólares a operaciones en las que tenían intereses.
“Los préstamos internos”, emitidos a directores y oficiales de la entidad, en su mayor momento, excedieron 94 por ciento del capital de U.S. Century. Y aunque los altos niveles de préstamos internos no son cosa rara en los primeros años de un banco recién establecido, en U.S. Century continuaron durante años. Muchos de esos préstamos fueron para proyectos especulativos de bienes raíces, algunos de los cuales hoy ya no existen o están en graves problemas.
Comparado con todos los bancos comerciales en Estados Unidos, U.S. Century estaba en el séptimo lugar en materia de préstamos internos como proporción del total, según un análisis de esa actividad entre el 2005 y el 2011, realizado por la firma de análisis bancario Trepp LCC a pedido de ProPublica. Durante el 2005, el banco tuvo uno de sus períodos más prolíficos en materia de préstamos internos; ocupaba el lugar 20 entre 7,954 bancos comerciales del país en ese momento.
U.S. Century declinó responder a preguntas específicas de ProPublica debido a su “tono”, que el banco consideró una “agenda muy negativa”.
En su lugar, respondió a repetidas solicitudes de comentario con una declaración que expresa en parte:
“Reconocido como uno de los mayores bancos comunitarios que quedan en la región, estamos orgullosos de haber ayudado a muchos propietarios de negocios a hacer crecer sus empresas y haber jugado un papel importante en el desarrollo de la economía del sur de la Florida. Como ocurre con la mayoría de los bancos, desde el comienzo de esta recesión económica hemos quedado afectados por la baja en el valor de los bienes raíces. Algunos de los bancos afectados por la recesión, entre ellos los mayores del país, recibieron fondos [del programa] TARP. Nosotros fuimos una de esas instituciones y el Tesoro de Estados Unidos aprobó nuestra solicitud estrictamente sobre la base de sus méritos”.
Para el 2009, los préstamos privilegiados eran sólo una de las alertas visibles. En agosto de ese año, cuando el banco recibió el primer pago de fondos del programa TARP, U.S. Century tenía más préstamos en mora y en problemas en comparación con un grupo similar de instituciones con oficinas nacionales y activos de $1,000 millones o más. U.S. Century había separado menos dinero que sus iguales para cubrir pérdidas. Su concentración en préstamos para la construcción y bienes raíces -fuentes clave de problemas para los bancos pequeños- era particularmente elevada.
“Es difícil imaginar un uso más negligente y tonto de fondos del programa TARP que el de U.S. Century en el 2009”, dijo Richard Newsom, ex examinador bancario de la FDIC quien estudió las finanzas públicas de la institución. “Contrario a la guía de TARP, este banco estaba en graves problemas, probablemente fatales, cuando recibió los fondos de TARP. Debió haber sido sometido a medidas disciplinarias a mediados del 2009, no haber recibido $50 millones en dinero de los contribuyentes”.
De hecho, casi tan pronto como U.S. Century recibió los fondos de TARP, sus finanzas se desplomaron. El ingreso neto bajó a -$44 millones a finales del 2009. Las pérdidas por concepto de préstamos se dispararon de $108 millones a $186 millones en septiembre. El capital de reserva también bajó, mientras que su dependencia de depósitos con riesgo -a corto plazo con altas probabilidades de mora- aumentó. A los tres meses de recibir el dinero en agosto del 2009, las autoridades del Departamento del Tesoro intercambiaban mensajes electrónicos en que discutían la probabilidad de que el banco no haría su primer pago de dividendos. El banco pagó un dividendo de $745,312 al Departamento del Tesoro en noviembre de ese año, pero para junio del 2011 no había pagado más de $4 millones al Tesoro, según un informe del inspector general del programa TARP.
U.S. Century tiene su sede en el Condado Miami-Dade, zona con un largo historial de burbujas de bienes raíces y excesos financieros. Seis bancos de Miami-Dade han sido intervenidos por la FDIC desde que comenzó la más reciente crisis financiera, según una lista de la entidad.
La FDIC, la principal autoridad normativa federal de U.S. Century, realizó un estudio de viabilidad del banco y aprobó su solicitud para recibir el préstamo de $50.2 de fondos del programa TARP. La FDIC declinó entregar información sobre su estudio de viabilidad de U.S. Century, lo que dificulta conocer si la entidad tenía preocupaciones sobre la salud del banco o para evaluar los méritos de otorgar el préstamo. El Departamento del Tesoro entregó algunos documentos sobre el préstamo, que no indican ninguna preocupación de su parte.
La FDIC también declinó decir si había algún acuerdo de cumplimiento con el banco antes de la orden de junio del 2011.
La FDIC no comenta sobre un banco “en operaciones” ni sobre las deliberaciones para otorgar fondos del programa TARP, dijo el portavoz David Barr. Refiriéndose al préstamo TARP al banco, Barr expresó: “Es [el Departamento del] Tesoro el que toma la decisión final sobre los préstamos del programa TARP”.
Un portavoz del Departamento del Tesoro expresó al respecto: “No acostumbramos a comentar sobre instituciones específicas”.
Red de préstamos privilegiados
Los hombres detrás de U.S. Century no eran nuevos en la banca. Aunque en lo fundamental eran urbanizadores, habían creado un banco anterior en Miami llamado Ready State. Lo desarrollaron durante los años 90 hasta que llegó tener activos de aproximadamente $600 millones. Entonces el grupo lo vendió a Union Planters Bank, que ahora es Regions Financial Corp., en 1998, por una cantidad no revelada.
En el 2002, cuando unos 400 inversionistas inyectaron los $22 millones iniciales para crear U.S. Century, la demanda fue tal que el banco recaudó rápidamente otros $8 millones, convirtiéndolo en una de las iniciativas más exitosas de recaudación de fondos para un banco nuevo en la historia de la Florida. Una segunda oferta de acciones en el 2003 recaudó $37.2 millones adicionales. Para finales del 2006, el banco tenía más de $1,000 millones en activos y un ingreso neto de $13 millones.
Una de las fuerzas impulsoras del meteórico crecimiento inicial de U.S. Century fue Sergio Pino, quien fue vicepresidente del directorio. Pino es propietario del edificio de siete pisos donde está la sede de U.S. Century. El edificio, que Pino construyó a un costo de aproximadamente $15 millones y que se completó en el 2007, también es la sede de su compañía de bienes raíces, Century Homebuilders of South Florida. Una búsqueda en los registros empresariales de la Florida indica que Pino está identificado como directivo en más de 100 compañías, entre ellas Century Prestige I, Century Prestige II, Century Prestige III, Century Five, Century Six, Century Park II, Century Land Development Corp., Century Shopping Centers y Century 77 Acres. Aunque no todas las empresas tienen la palabra “century” en el nombre, la mayoría sí lo tienen.
Pino no contestó a numerosas solicitudes de comentario.
Sus compañías han recibido con frecuencia préstamos privilegiados de U.S. Century. Identificar cuánto dinero sus compañías han recibido es virtualmente imposible a través de una búsqueda en los registros públicos, pero es posible reconstruir las generalidades de algunos de los préstamos.
En enero del 2010, Pino y su esposa firmaron un acuerdo con U.S. Century que incluyó préstamos anteriores que habían recibido del banco: uno de $1.63 millones y otro de $6.45 millones, ambos para una urbanización llamada Century Laguna en una zona comercial en Coral Gables. El banco también ejecutó lo que el acuerdo llama una “adelanto futuro, consolidación, modificación de hipoteca y acuerdo de distribución” en diciembre del 2006 por valor de $15.73 millones. Separadamente, el banco le hizo a Pino un préstamo personal de $500,000 vinculado a la propiedad.
En otros ejemplos, el papel del director del banco no estaba tan claro.
En el 2005, una compañía llamada 46 Acres adquirió una propiedad cerca de los límites del Condado Miami-Dade con planes de convertirlo en una subdivisión dinámica. Una declaración jurada archivada en el Condado indica que Pino es miembro del comité de administración de la compañía. Es el único registro público disponible en que el nombre de Pino aparece vinculado con la transacción. En marzo del 2007, U.S. Century emitió un préstamo de $26.2 millones a 46 Acres, con $209.8 millones disponibles. La propiedad se usó como garantía del préstamo.
En septiembre del 2010, 46 Acres se disolvió, según registros empresariales. Hoy la propiedad que la empresa fracasada tenía es un enorme terreno baldío cercado. Al otro lado de la calle hay vecindarios de personas de bajos recursos. En el terreno hay un almacén oxidado y abierto por un lado. En la cerca hay un letrero que indica que la propiedad se vende. Según un agente de bienes raíces asociado con el terreno y el propietario de una propiedad adyacente, U.S. Century es el propietario de la tierra, parte de la cartera cada vez mayor de activos abrumados del banco.
Varias llamadas a José Boschetti, la única persona que aparece en los registros empresariales como directivo de 46 Acres, resultaron infructuosas.
Estas transacciones son típicas de las que se pueden encontrar en los registros públicos. Pino u otros directivos bancarios con frecuencia están vinculados con compañías que reciben préstamos de U.S. Century. Los registros públicos indican que el banco les prestó millones de dólares a oficiales bancarios, sus familiares y empresas asociadas con ambos.
En marzo del 2011, Pino renunció a la junta directiva. Pino declaró al South Florida Business Journal: “Mi compañía me necesita”, refiriéndose a su empresa de urbanización. También dijo que los préstamos recibidos de U.S. Century se estaban pagando a tiempo.




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Los préstamos de U.S. Century Bank

Jake Bernstein

Muchos de los préstamos privilegiados de U.S. Century parecen ser para proyectos de urbanización, lo que coloca al banco y a sus directivos en medio de una de las controversias más caldeadas de la Florida: la urbanización frente a la conservación de uno de los recursos naturales más importantes del país: los Everglades.Por lo menos seis de los directores en funciones o pasados del banco han presionado para ampliar los límites de los terrenos a urbanizar de Miami, y varios poseen cantidades sustanciales de terrenos fuera de esos límites. Implementados para salvaguardar los Everglades y canalizar la construcción hacia el núcleo urbano, esos límites han sido erosionados por la Comisión de Miami-Dade, para molestia de los ambientalistas. Dos directores de U.S. Century consiguieron en 1999 que se aprobara la construcción hasta el propio límite como parte de un residencial. Unos años después, varios de los directores del banco, Sergio Pino entre ellos, también participaron en un desarrollo residencial de 961 acres en el oeste de Miami-Dade, llamado Parkland, que habría exigido una modificación del límite. En medio del desplome del mercado inmobiliario, la propuesta de Parkland parece estancada.
Alan Farago, vicepresidente de Conservación del grupo ambientalistas Amigos de los Everglades, dijo que ejecutivos de U.S. Century “idearon cómo aplicar las fuertes palancas de las finanzas a los pequeños engranajes de la zonificación local y conseguir, en otras palabras, la creación de todo un aparato para impulsar la construcción a costa de los Everglades”.
Muchos directivos de U.S. Century han hecho donaciones de campaña a políticos. En los 10 años de existencia del banco, los directores han donado más de $350,000 a campañas federales, y la mayoría de los fondos han ido a candidatos republicanos. Ningún director de U.S. Century ha sido jamás acusado de nada indebido en materia de donaciones de campaña, pero el banco sí participó en una controversial transacción con Marco Rubio antes de ser elegido senador federal por la Florida.
Rubio recibió en el 2006 un préstamo del banco cuando era presidente de la Cámara de Representantes de la Florida. Una información publicada por The Miami Herald en abril del 2008 reveló que el banco le dio a Rubio un préstamo de $135,000 sobre la plusvalía de su casa poco después de haberla comprado en $550,000. Pero un mes después de la compra, la casa fue tasada en $735,000. El aumento de valor de $185,000 en sólo 37 días allanó el camino para el préstamo de U.S. Century. Rubio no declaró inicialmente el préstamo en sus documentos financieros públicos. Tanto Rubio como U.S. Century han negado repetidamente haber hecho algo indebido.
Según un portavoz del senador, los Rubio consiguieron un precio de preconstrucción de $550,000 un año antes de cerrar la compra de la vivienda, lo que significa que el tiempo transcurrido entre las evaluaciones fue de 13 meses, no 37 días. ProPublica solicitó al despacho del senador documentos sobre la transacción, pero a la publicación de este reportaje todavía no los había recibido. Este reportaje será actualizado si el despacho de Rubio entrega los documentos.
La batalla por sobrevivir
Desde que recibió el préstamo TARP en el 2009, U.S. Century has perdido terreno de manera significativa.
Un portavoz del banco dijo que el presidente ejecutivo Octavio Hernández está buscando capital en Estados Unidos y otros países. La orden de consentimiento de junio fija cronogramas para cumplir los requisitos, como cuatro meses para recaudar capital, dos meses para implementar normas sobre conflictos de interés y dos meses para establecer nuevos procedimientos para supervisar actividades de lavado de dinero. Esas fechas han llegado. “Hemos cumplido con muchas de las exigencias y seguiremos haciéndolo para satisfacer todos los términos”, expresó el banco en su declaración a ProPublica.
En junio, BauerFinancial le dio a U.S. Century su calificación más baja, cero, el último paso antes de la la intervención.
El informe de BauerFinancial presenta un panorama oscuro. Los bienes raíces comerciales representan más de la mitad de la cartera del banco, en comparación con menos de 14 por ciento en bancos similares. Los activos abrumados como porcentaje de los activos totales son de más de 14 por ciento en U.S. Century, en comparación con menos de 3 por ciento en instituciones de su nivel. A finales de junio el banco declaró casi $373 millones en préstamos en incumplimiento o en mora de más de 30 días. La llamada Relación Texas, una fórmula que mide los activos en incumplimiento contra el capital y las reservas, es 237 por ciento en el caso de U.S. Century, en comparación con 26 por ciento en los bancos similares.
“Cuando la Relación Texas excede mucho el 100 por ciento, hay una alta vinculación con la intervención a futuro”, dijo Newsom, el ex examinador bancario de la FDIC.
La orden de consentimiento de la FDIC exige que U.S. Century aumente su capital total en poco más de $57 millones, según una revisión de la firma Trepp. Eso no incluye los $50.2 millones que le debe al programa TARP.
U.S. Century está tratando de vender su propiedad en ejecución hipotecaria, pero con una pérdida sustancial. El banco vendió recientemente medio acre en Fisher Island por $2.4 millones, 40 por ciento menos que la hipoteca ejecutada sobre la propiedad, según el South Florida Business Journal. Si el banco no cumple los mandatos de la FDIC o no puede recaudar capital, pudiera ser presionado a una venta o la intervención de la FDIC. De cualquier manera, la entidad normativa probablemente termine absorbiendo pérdidas sobre los préstamos en incumplimiento, además de los $50.2 millones en fondos del programa TARP que los contribuyentes perderían.




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4 comments:

TerreG said...

Jake Bernstein was an investigative reporter in Miami many years ago so he knows where the bones are buried.

Anonymous said...

Gimlete, this is one issue I am so appreciative you keep following, because I personally would never be able to dig as deep as you have.

My only hope is that Pino, Rasco & Guerra (Sedano's)all end up doing the perp walk. If the GOP is really "tough on crime" (cough), let's see this happen and included in the perp walk should be Rodney Baretto (oh, he's also part of the "in crowd" at County Hall and the State). I almost barfed when I read RTL Bell naming a street after the senior Baretto in South Dade.

.

Anonymous said...

I am saddened when smaller banks misbehave, because many of the smaller banks are a blessing in our community and are not associated with the banksters. They are over regulated, bullied by the Feds, charged more for their FDIC insurance than the big guys and nudged out of the picture. Imagine how the smaller banks deal with regulation that costs then $500,000 per year for the Feds to make sure they aren't doing what they haven't been doing.

So - its hard to watch this play out on the national scene and it is even harder when a bad apply like US Century gets exposed. Support community banks - but just the responsible ones.

Anonymous said...

bad apple...sorry, can't spell today.